Cuando Gatsby se presenta sofisticado, misterioso, esperanzado y sin reparos, nos regala un presagio de su destino. Esta semana vi una película a la cual, desde hace algún tiempo, me resistía; para mi sorpresa, quedé fascinado con sus detalles, su historia y su trágico final. Es una obra que hace críticas sutiles a la dualidad del sueño americano, la idealización, el materialismo y la vergüenza de nuestro origen. Explora la grieta entre el new money y el old money de los años 20 y, el mensaje más poderoso para mí: el morir viviendo en el pasado.
Si bien es una historia que puede llegar a verse lejana a la realidad del humano promedio, abarca un tema universal: el amor. ¿Realmente Jay Gatsby amaba a Daisy?
El origen de Gatsby
Gatsby —o mejor dicho, James Gatz— nace en una familia de granjeros en el oeste de los Estados Unidos. Desde niño siente que no pertenece a ese sitio; al mirar las estrellas, sabía que merecía llegar a lo más alto y, como él mismo se autonombraba, era el "Hijo de Dios".
Al escapar a los 17 años obtiene su primera gran oportunidad: le salva la vida a un millonario alcoholizado en su velero. Así comparte cinco años con este hombre con la esperanza de obtener algo de su herencia. Desafortunadamente para Gatsby, el hombre muere y le deja un legado que lo acompañará toda su vida, pero no en forma de billetes: su manera de vestir, de hablar y de comportarse como un caballero.
El narrador
La historia es contada desde los ojos de Nick Carraway, primo de Daisy. Nick se nos muestra como una persona humilde y noble; es por eso que conecta tan bien con Gatsby, aun cuando este lo busca inicialmente por conveniencia. Nick afirma ser un observador, incluso en momentos de caos personal, lo que nos permite cuestionar: ¿Realmente Gatsby era tan increíble o es Nick quien lo embellece porque está enamorado de su capacidad de soñar?
La dualidad del sueño americano
En muchas partes de la película podemos observar la diferencia radical entre los habitantes de abolengo, el propio Gatsby y el resto de los inmigrantes que tienen que trabajar duro para sobrevivir. La geografía como metáfora funciona de maravilla: East Egg representa el "old money", West Egg es el "new money" ostentoso, y el Valle de las Cenizas es el basurero del capitalismo.
La idealización y el morir en el pasado
Gatsby lo logró todo para poder estar a la altura de Daisy. Las fiestas eran solo la esperanza de volverla a ver; la luz verde, su anhelada forma de materializar su éxito. Para él, el dinero no era la meta, sino el medio para alcanzar su fin.
Su actitud siempre esperanzadora fue, finalmente, su verdugo. Se mantuvo así hasta el final, aun cuando ella ya le había dado la espalda. Para Gatsby, Daisy representaba el anhelo de escapar de sus raíces, pero ella era también el mensaje de que jamás podría asesinar a su pasado. Esto se ve reforzado por el álbum de recortes que él conservaba, donde coleccionó cada carta, foto y titular de periódico donde ella aparecía.
Sobre si él la amaba realmente, la respuesta es subjetiva. Quizás amaba a su manera, o simplemente amaba la idea de pertenecer al mundo que siempre anheló. Gatsby no estaba enamorado de Daisy; estaba enamorado de su propia idea de ella de hace cinco años.
El trágico final
Gatsby muere a solas, creyendo haber conseguido su objetivo. No pudo ver quién era Daisy en realidad, y lo que es más lamentable, no valoró a la única persona que lo quería por quien era: Nick. El funeral vacío es el final perfecto para un hombre que basó su vida en las opiniones ajenas.
Espero aprender a ser un poquito más Gatsby, para poder ser un poquito menos Gatsby.